Como para muchos artistas, la llegada del fin de año implica que en su agenda comienzan a multiplicarse los eventos y las actividades. La cantante y actriz Demi Lovato no es la excepción, pero tras algunos días en la ruta y de gira, decidió tomarse un descanso.
Con su cabello colorado, anteojos de sol y un sombrero -y a pesar de todos ellos- la ex chica Camp Rock no logró pasar desapercibida ayer en el Aeropuerto Internacional de LAX.
Acompañada por amigos y familiares, Lovato decidió regresar a la Costa Oeste tras varias semanas de presentaciones.
Horas antes, la intérprete de "Skyscraper" se había encontrado en un el Jingle Ball nada menos que con Kelly Clarkson, con quien se animó a hacer un dueto.
"Ella estaba en el backstage y me dijo: "Hay que hacer un tema juntas" y yo no podía creerlo. Y entonces, se le ocurrió la idea de cantar un villancico. Fue increíble, muy emocionante", aseguró la artista.