Según informa el diario 'Milenio', del interior de la cárcel emana una columna de humo que procedería de los colchones que los presos han prendido fuego en el patio para apoyar a sus familiares.
Los disturbios han comenzado cuando las fuerzas de seguridad han iniciado un operativo para trasladar a los presos a otros centros penitenciarios, lo que ha desatado la ira de los familiares que han lanzado piedras contra los agentes y han quemado rastrojos.
En este contexto, unos 500 efectivos de las fuerzas de seguridad --entre policías, estatales y federales, y militares-- se han trasladado a la cárcel para restablecer el orden tanto fuera como dentro de sus instalaciones.
Una versión apunta que se han producido disparos, aunque no se sabe si dentro o fuera de la prisión, mientras que otra señala que las fuerzas de seguridad se han limitado a registrar las celdas de los presos.
El personal de Protección Civil de Apodaca se ha trasladado hasta la cárcel para atender a los familiares de los presos, al parecer, mujeres, aunque se desconoce cuál es su estado de salud.
En estos momentos la tensión es máxima, ya que gracias al motín del pasado sábado 30 presos, la mayoría pertenecientes al cártel de Los Zetas, consiguieron fugarse con la ayuda de altos mandos y guardias del centro penitenciario.